Este sistema energético
Estudios experimentales de medicina clásica confirman el hecho de que el estrés crónico provoca diversas enfermedades. En Curtis BM et al. 2002 leemos: "la estimulación adrenergética permanente eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares", por mencionar sólo un ejemplo. Dado que en una persona es imposible una actualización de software, un eficiente balance del sistema nervioso vegetativo adquiere una importancia decisiva tanto en el tratamiento de enfermedades crónicas como en su prevención.
Psico-neuro-endocrino-inmunología
Según Alfred Pischinger, para la medicina energética e informativa, el intercambio de energía e información en el organismo humano se basa en el sistema de regulación básica. La composición de los fluidos del cuerpo en el espacio extracelular es controlada mediante fibras nerviosas vegetativas. Así, a través de la llamada matriz extracelular, el sistema nervioso vegetativo influye de manera directa en la regulación básica. Las interacciones de distintos agrupamientos celulares y sistemas orgánicos se basan en el transporte de energía y el intercambio de información. Los portadores de información son vías de conducción nerviosa vegetativas y hormonas. El intercambio de información en el sistema nervioso vegetativo está organizado a través de circuitos reguladores. El sistema de control vegetativo central en las zonas nucleares del sistema límbico y del tronco encefálico recibe constantemente informaciones aferentes desde la periferia y controla, con eferencias simpáticas o parasimpáticas (conductos desde el centro hacia la periferia) la interacción entre los sistemas orgánicos. El sistema neuroendocrino actúa aquí como sistema bioquímico de apoyo. Esta cadena de información conocida bajo el concepto de psico-neuroendocrino- inmunología, conforma finalmente el sistema energético que determina la amplitud de regulación en el organismo humano. Este sistema energético determina la energía vital y es el responsable de la salud y del bienestar. El intercambio funcional de información no puede medirse directamente en el plano molecular-biológico y celular-biológico, pero probablemente sí en sistemas orgánicos que reciben la influencia de la regulación básica vegetativa. El principal parámetro mensurable de esta cadena de información es la variabilidad de la frecuencia cardíaca.